EL ASESINO DEL BLOODY MARY, MI PRIMERA NOVELA, YA ESTÁ EN LA CALLE

El Asesino del Bloody Mary es ya una realidad.  Es mi primera novela, que ha tenido a bien publicar la Editorial Amarante, apostando por un autor novel incluso en tiempos de coronavirus. Por eso, mis primeras palabras son de agradecimiento para estos editores intrépidos, que han asumido el riesgo de convertir en libro mi manuscrito,…

El Asesino del Bloody Mary: los personajes

La ilustradora @mardeposibilidades ha realizado un espléndido trabajo, dibujando a los personajes más relevantes de mi novela El Asesino del Bloody Mary tal y como ella los imagina. Os dejo en este artículo los resultados de dicha colaboración junto a una breve descripción de cada personaje para que vayáis conociéndolos un poco mejor. 1-. Ingrid…

Fjaka

Los dálmatas lo llaman fjaka, un estado de embriagadora pereza que impide atender las obligaciones más elementales. Bajo su influjo, cualquier asunto de provecho se convierte en una maraña innecesaria. La fjaka sólo admite las gratificaciones sencillas e inmediatas. En consecuencia, cualquier placer revestido por el barniz de la culpa o la presunción del desengaño habrá de…

Los gatos

La libertad era soltar la cartera, coger la bici y salir a tirar piedras. Trepar la reja de la casa abandonada, tocar Day Tripper con una raqueta de tenis y fumar cigarrillos robados a mi padre mientras miraba revistas guarras. La casa aún sigue en pie, abandonada todavía, poblada por los tataranietos de aquellos mismos gatos que…

Apagar(se)

Anuló todas las citas pendientes antes de dar de baja sus dos líneas telefónicas. Después hizo hueco en el buzón para la correspondencia que estuviera por llegar y arrojó al cubo de la basura las misivas del banco, los folletos de comida rápida o las promociones dentales que iban destinadas de forma genérica a EL/LA…

Grilletes

Maitines La alarma del teléfono móvil te despierta, te trae de vuelta, te resucita al tiempo productivo. Logras rememorar, vagamente, aquello que soñaste mientras caminas hacia la cocina: una plaza pública y un cadalso; allí, a la vista de todos, se encuentra un criminal sometido a un tremendo suplicio. El acusado es torturado salvajemente hasta…

Los camaradas

Adelina se había puesto el vestido beige, los guantes, el inútil bolso de mano y toda la bisutería de sus efemérides y nuestros aniversarios. Yo vigilaba el volante cuidándome de no pisar la línea continua mientras ella, con la cabeza descansada en los minúsculos seísmos del cristal, roncaba muy discretamente sin alzar la voz al…

La butaca

He pasado los últimos meses en la butaca. Una butaca donde poder leer y escribir, con un flexo y un cenicero. No necesito más. Tal vez una ventana. Me levanto a beber, a comer alguna cosa de vez en cuando, pero hago la mayor parte de mi actividad de esta guisa, como un lisiado. En…