La solitaria

El salitre se le secó en la piel, sazonándola con sus diminutas lentejuelas. Lucía se tumbó en la hierba tras subir la cuesta empedrada y allí encontró un lugar para estar a solas, más allá de los juncos. Un lugar para apurar las últimas horas de aquel verano y para tostarse a fuego lento bajo…

Los invisibles

Nueve minutos. El andén de la línea cinco está casi desierto. Hay una anciana descansando las piernas en uno de los bancos y apenas Julián, que entretiene la espera dando paseos de diez zancadas para luego dar la vuelta, como en un duelo a pistola. Ocho minutos. Él se sabe vigilado por las cámaras de…

Contar los besos

Veíamos en Drácula, aquel verano, apenas a un viejo contraído, alumbagado; un anciano que había perdido la sonrisa en algún cuello y que trataba de seducirnos con sus ojeras de galán griposo. Drácula no era más que un viejo verde con sed roja; un bobo artificio, vamos. Era entonces cuando uno punteaba con el codo…