Pensar es de pobres

La precariedad laboral se sostiene en un totalitarismo disfrazado de disciplina. Pelear contra la precariedad supone, por lo tanto, pelear contra esta idea de disciplina. Al igual que en el ejército –como orden castrense– el empleo precario otorga como premio último a los disciplinados la mera supervivencia. Nada más. Sin embargo –a diferencia del ejército…

La nube

Llegado el momento del reparto, a Almudena, la mayor, le cedería lo más valioso: los derechos de autor de toda su obra en prosa; al mediano, Damián, le dejaría en herencia la finca de Medina Sidonia, con su colección de caballos moriscos y la exquisita bodega, así como la explotación comercial de la lírica todavía…

La solitaria

El salitre se le secó en la piel, sazonándola con sus diminutas lentejuelas. Lucía se tumbó en la hierba tras subir la cuesta empedrada y allí encontró un lugar para estar a solas, más allá de los juncos. Un lugar para apurar las últimas horas de aquel verano y para tostarse a fuego lento bajo…

Los invisibles

Nueve minutos. El andén de la línea cinco está casi desierto. Hay una anciana descansando las piernas en uno de los bancos y apenas Julián, que entretiene la espera dando paseos de diez zancadas para luego dar la vuelta, como en un duelo a pistola. Ocho minutos. Él se sabe vigilado por las cámaras de…

Contar los besos

Veíamos en Drácula, aquel verano, apenas a un viejo contraído, alumbagado; un anciano que había perdido la sonrisa en algún cuello y que trataba de seducirnos con sus ojeras de galán griposo. Drácula no era más que un viejo verde con sed roja; un bobo artificio, vamos. Era entonces cuando uno punteaba con el codo…