Los gatos

La libertad era soltar la cartera, coger la bici y salir a tirar piedras. Trepar la reja de la casa abandonada, tocar Day Tripper con una raqueta de tenis y fumar cigarrillos robados a mi padre mientras miraba revistas guarras. La casa aún sigue en pie, abandonada todavía, poblada por los tataranietos de aquellos mismos gatos que…